Gin Tonic perfecto y el azar que se convierte en magia

El pasado viernes viajamos a Bilbao, Stefan Dohr y el koncertstuck de Schumman tuvieron la culpa. También Bruckner con la séptima pero esto ya era accesorio aunque complemento perfecto. Günter Neuhold a la batuta y Markus Tomasi como concertino. El espectáculo, glorioso y con las imprecisiones anecdóticas y necesarias del directo ideal; que por algo no estamos escuchando un disco compacto.

Salvado el pretexto del viaje, tocaba chuletón. El caso es que dimos alguna vuelta en su busca, incluso preguntamos a personajes de apariencia poco autóctona, y como era de esperar no supieron indicarnos lugar alguno en la zona. En apenas 10 minutos de caminata, aparece delante de nuestras narices el lugar perfecto en el sitio perfecto, a dos minutos del hotel donde nos alojamos. Anotemos la primera casualidad.

El sitio se percibía ideal, algo lleno, pero en los 10 minutos que tardamos en tomar una caña, nos preparan la mesa y antes de pasar a sentarnos, observamos a Günter y Markus en el local, en plena efervescencia post concierto, poniéndose morados de tapas y vinos, como si no hubiese mañana. Anotemos la segunda casualidad.

Nos sentamos, ordenamos nuestra comanda, a base de ensalada de bacalao (fabulosa) y chuleta de kilo y medio. Nos sirven el aperitivo mientras somos observados sigilosamente por los comensales de al lado, dos señoras extranjeras que ya estaban pidiendo la cuenta. La mesa estaba bastante pegada y se prestaba a cierta indiscreción. Pagan, se marchan y vienen los siguientes: Günter y Markus. De pronto nos encontramos a mitad de la ensalada casi compartiendo mesa con el director y el concertino del motivo de nuestro viaje. Anotemos la tercera casualidad.

A partir de ahí, comenzamos una interesantísima tertulia con nuestros vecinos de mesa un plus inestimable e inimaginable. Planificas un viaje para asistir a un evento de sumo interés y acabas cenando con los protagonistas del mismo. Fabuloso. Tras los postres nos despedimos cordialmente y cada mochuelo a su olivo.

Camino al hotel, sin saberlo ni buscarlo, pasamos de largo por lo que parece un pequeño bar. No tenemos prisa, ¿Por qué no un Gin Tonic antes de ir a dormir? Venga, demos la vuelta y entremos.

Cruzamos esa pequeña puerta que al estilo del armario de Narnia nos da paso a un lugar fascinante: tapicería, sofás de cuero, una barra vintage, iluminación y música formidables (Sting, U2 …) al volumen ideal, y en la barra, ¡Oh cielos! Cuento 10 tipos diferentes de ginebras premiun, cestas de cítricos, tónicas diversas, ¡Magnífico! acabamos de llegar al paraíso del Gin Tonic. Anotemos la cuarta casualidad.

Tomamos el primero, Hayman’s y Fever tree, dulce, distinto y estupendo. A punto de marcharnos tenemos la ocasión de hablar con otro camarero, comentamos algunos detalles de la preparación del Gintonic como la personalización de aromas mediante procesos de ahumado y otras sutilezas. Nos cuenta que ha sido campeón de España preparando este combinado y no se muy bien por qué extraña razón, se siente retado. ¿Por qué no nos preparas uno de campeonato? Hecho.

Despliega todo su arsenal, como si de una competición se tratara, botellitas de microdestilados, cardamomo, pomelo rosa, ginebra Raffles, tónica 1724, doble twist de limón verde. Fuera de toda programación, asistimos al segundo espectáculo del día, otra obra maestra de la que dimos buena cuenta, apreciando su evolución a cada trago. El combinado más fabuloso que he tenido ocasión de degustar en toda mi vida.

Ese viernes fue el viernes de las cuatro casualidades, del azar que acaba convirtiendo en magia cada uno de los minutos, desde que tomamos asiento en el Euskalduna hasta que cruzamos la puerta del hotel.

20111008-191309.jpg

La foto tomada en ese mismo momento, en el bar Sir Wiston Churchill de Bilbao, con el combinado con el que, en un derroche de profesionalidad irrefrenable, Alberto Canales nos deleito.

Talibanes TI (Linux vs Windows)

Me estoy cansando de escucharles, tanto en un lado como en el otro. Son extremistas defensores acérrimos de uno u otro sistema que esgrimen argumentos baratos para defender hasta el absurdo “su sistema”. Estoy hablando de los defensores de Linux y los defensores de Windows; en extremo la izquierda y la derecha digital, tal y como en nuestros días se presenta en lo político: a ostias.

Odio a las personas que hablan de Linux como si fuera el sistema operativo que va a salvar la tierra. Odio a esas personas porque generalmente son las que tiran de distribución chunga y entorno gráfico barato, que no saben qué cojones es una consola de 25×80. Llevo mucho tiempo usando Linux, concretamente mi primera instalación de Linux fue una Slackware96 hace más de diez años y desde entonces he sido fiel a esta distribución (también con Debian me llevo bien) porque es de las pocas que te permite tener un Linux en su esencia: sin mierda. No puedo ver a alguien con Fedora, ni Ubuntu ni nada que se le parezca, igual que hace años me daba grima RedHat, Suse o Mandrake con sus estúpidas instalaciones en modo gráfico.

He usado y uso Linux mucho, también tuve mi etapa de defensor, pero de otra forma: yo me dedicaba a programar drivers para tarjetas de red en SourceForge simplemente porque tenía la mala suerte de comprarme tarjetas sin soporte para Linux; desarrollaba aplicaciones de comunicación y seguridad en C, me divertía, simplemente eso.

Sin embargo, mi entorno de productividad personal siempre ha sido Windows. Mis documentos: Office, mis ratos de juego DirectX, la música Encore o Finale, la cámara digital, el mp3, la sintonizadora de video… vamos plug and play del de verdad.

En mi entorno profesional TODO es Windows. No cabe otra opción. No tiene sentido que sea de otra forma: Directorio Activo, Software Assurance, Exchange, Office, Windows Mobile… son palabras más que suficientes que tumban cualquier otro planteamiento, por Coste, Rendimiento, Operatividad y orientación estratégica. Sin embargo esto no justifica para nada que se hable de Linux como un sistema operativo inútil y utópico. Tampoco trago a la gente que hace eso.

Actualmente el único ordenador que permanece 24h al día encendido en mi casa es un Linux, tiene absolutamente todos los servicios de red que pueda necesitar cualquier empresa de hoy en día y funciona de perlas en una máquina con más de 7 años. Toda su configuración e instalación no me llevó más de 15 horas. Estoy hablando de una máquina que hace de Firewall, servidor Web, servidor de Correo con antispam, servidor DNS, servidor DHCP, servidor BBDD, servidor FTP, servidor SSH y otras funciones. Para esto en mi empresa tengo más de diez servidores con Windows Server 2003, que cada uno de ellos por separado le da unas 500 vueltas en características (y precio). Sin embargo estaría loco si intentase replicar este entorno en mi empresa.

Por eso señores, EQUILIBRIO, los extremismos solo manifiestan ignorancia, ni más ni menos.

La cabra, La cabra…

Mítica estampa social, al igual que “El afilador”, “El melonero” o “El camión de los colchones”; aunque estos últimos ya había tenido ocasión de verlos en vivo. “El gitano con la trompeta, la cabra y la escalera”, así me lo habían comentado siempre, así lo he visto en alguna película (creo que era Barrio de Fernando León). El caso es que el fenómeno lo había oido contar tantas veces, que ya parecía algo que formase parte de mi memoria visual, sin embargo, hasta el pasado fin de semana nunca había tenido la oportunidad de contemplarlo en directo. Os dejo el video que tuve ocasión de grabar y que creo que no tiene desperdicio.

Otra sorpresa de los Sanfermines

Creo que todos los años obtengo una nueva sorpresa musical de mi paso por las fiestas de San Fermín, y en esta edición la sorpresa me la ha otorgado la Banda de música “La Pamplonesa”.

Supongo que la causa de tan grata sorpresa, como en tantas otras, se debe a mi ignorancia con cierto género musical, o mejor dicho, en subestimarlo. Ya me pasó con las zarzuelas, y esta vez ha sido con los pasodobles. No se por qué motivo he considerado siempre este género como un género “menor” o como algo que no podía enriquecerme musicalmente.

Tal vez tratando de excusarme, he intentado buscar explicación a mi escaso aprecio por el género, (que si lo pensamos friamente, seguro que no soy el único) y estoy convencido de que la culpa última del padecer del pasodoble la tiene el “Paquito el chocolatero”, o mejor dicho, la gilipollez colectiva en la que se ha convertido. Vamos, que ver a una cuadrilla de 100 personas en la plaza de un pueblo dandose por el culo (aunque sin terminar de consumar el acto), puede dejar en entredicho a cualquier estilo musical.

Volviendo al tema, la sorpresa de este año ha sido un pasodoble de nombre “Agüero”, un pasodoble escrito por José Franco como homenaje al matador Martín Agüero, para celebrar su éxito en la feria de Logoró del año 1925.

Sin ninguna duda el pasodoble más bonito que jamás he escuchado, hasta tal punto que me fastidia que sea un pasodoble (son muchos años escuchando “Paquito”).

Quien no lo haya escuchado que se consiga una grabación (recomiendo la de La Pamplonesa) cuanto antes, que de veras que merece la pena.

Otro post de San Fermín

En esta ocasión directamente desde la plaza de toros, desde mi Nokia, usando lifeblog, madre mía que tarde más agradable.
mié 11/07/2007 19:01 Imagen491

Sin duda los Sanfermines se viven de noche y también de día. Por cierto en otro post más tecnológico os intentaré contar cómo me las he apañado para integrar lifeblog de nokia con al wordpress. De hecho podríamos considerar este post más bien una prueba de mobloging que otra cosa.

San Fermín

El viernes 6 de Julio aparecí por Pamplona con la maleta a eso de las 8:30 de la mañana. Así emepzaba un fin de semana que se ha alargado hasta ayer lunes. Fiesta, fiesta y más fiesta.

Viernes y Sábado con “La Cuadrilla”, y el Domingo con gente de la empresa. La verdad, no sabría decir cuándo me lo he pasado mejor, porque todos los minutos han sido geniales…

… El único “pero” mi pierna, que tengo la rodilla fastidiada desde el pasado fin de semana (despedida de Dani, que también tela…) y creo que los Sanfermines no le han ayudado mucho.

Quienes no sepáis de qué va esto, os recomiendo que en 2008 os organizéis como podáis para que el 6 de Julio, sin falta, a eso de las 9:30 estéis en Pamplona almorzando. El resto, irá rodado.

GynNokia

Lo de arriba es el Nokia de Mikel dentro de un Gyntonic… en fin, accidentes de los Sanfermines…