Otra sorpresa de los Sanfermines

Creo que todos los años obtengo una nueva sorpresa musical de mi paso por las fiestas de San Fermín, y en esta edición la sorpresa me la ha otorgado la Banda de música “La Pamplonesa”.

Supongo que la causa de tan grata sorpresa, como en tantas otras, se debe a mi ignorancia con cierto género musical, o mejor dicho, en subestimarlo. Ya me pasó con las zarzuelas, y esta vez ha sido con los pasodobles. No se por qué motivo he considerado siempre este género como un género “menor” o como algo que no podía enriquecerme musicalmente.

Tal vez tratando de excusarme, he intentado buscar explicación a mi escaso aprecio por el género, (que si lo pensamos friamente, seguro que no soy el único) y estoy convencido de que la culpa última del padecer del pasodoble la tiene el “Paquito el chocolatero”, o mejor dicho, la gilipollez colectiva en la que se ha convertido. Vamos, que ver a una cuadrilla de 100 personas en la plaza de un pueblo dandose por el culo (aunque sin terminar de consumar el acto), puede dejar en entredicho a cualquier estilo musical.

Volviendo al tema, la sorpresa de este año ha sido un pasodoble de nombre “Agüero”, un pasodoble escrito por José Franco como homenaje al matador Martín Agüero, para celebrar su éxito en la feria de Logoró del año 1925.

Sin ninguna duda el pasodoble más bonito que jamás he escuchado, hasta tal punto que me fastidia que sea un pasodoble (son muchos años escuchando “Paquito”).

Quien no lo haya escuchado que se consiga una grabación (recomiendo la de La Pamplonesa) cuanto antes, que de veras que merece la pena.